Tal vez lo más interesante del acuerdo salarial entre Fotia, Cactu y UCIT no hayan sido los términos del convenio propiamente dicho, sino el que estas tres entidades hayan logrado conversar sobre las realidades de cada una de las partes y cerrar finalmente un trato, que probablemente favorezca más a unos que a otros, sin conflictos y con un final feliz, de apretones de manos y con foto con todos sonrientes. Muy distinto a las negociaciones con la industria, ámbito en el que parece que en cualquier momento algunos se tomarán a las trompadas. El martes, industriales y cañeros se verán las caras para definir nada menos que la política comercial del sector azucarero para la presente temporada, y habrá que ver si en esta instancia también surge un acuerdo del consenso de todos, o si los poderosos terminan imponiendo sus criterios.